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Las preferentes y subordinadas han hecho que los clientes no se fíen de los contratos bancarios.

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Es habitual encontrarse en la situación de tener que firmar un contrato de un producto bancario, sin tener pleno conocimiento de todos los detalles. Nos pasan los documentos con su letra pequeña y varios folios de extensión, te fías del director o del comercial del banco y, al final, uno se lleva a casa un producto que cuenta con cláusulas, con comisiones, con apartados de los que no hemos sido avisados explícitamente o que es a perpetuidad. Eso fue, ni más ni menos, lo que pasó con las preferentes y las subordinadas y lo que ha hecho ahora que los clientes no se fíen de los contratos bancarios.

La venta de preferentes ha hecho que la gente desconfie de los contratos bancarios FUENTE Teleprensa.com

La venta de preferentes ha hecho que la gente desconfíe de los contratos bancarios FUENTE Teleprensa.com

Pero los bancos, a pesar de la que se ha liado con las preferentes y las subordinadas y a pesar incluso de la crisis, siguen buscando la venta rápida, que impida la reflexión o el asesoramiento externo, lo que ha provocado que el 72% de los clientes considere que ha contratado un producto que, o no quería, o no le convenía y le ha reportado un perjuicio económico en el 80% de los casos.

Los clientes de banca se sienten desconfiados y perjudicados después de la estafa de las preferentes y las subordinadas. Consideran que el denostado sector bancario no sólo no ha mejorado tras los escandalosos casos de las preferentes o subordinadas, sino que las entidades han empeorado o mantenido sus pautas de actuación tanto en la información, como en la comercialización y la resolución de las reclamaciones. En vez de una entidad en la que confiar, los bancos han pasado a ser una preocupación para los españoles.

Los bancos han pasado a ser una preocupación para los españoles FUENTE La informacion.com

 Los bancos han pasado a ser una preocupación para los españoles FUENTE La información.com

 

Como es lógico, tampoco se fían ni de los supervisores de la banca, (a los que se les debería dar un suspenso bien grande), ni de los servicios de atención al cliente. ¿Cuándo ha sido, por ejemplo, efectivo un servicio de atención al cliente de un banco a la hora de responder a las reclamaciones que los clientes presentan sobre otro abusivo contrato bancario como es la cláusula suelo?

El 90% de los clientes que tenemos en Arriaga Asociados, por ejemplo, nos comenta que la información previa a la contratación de las preferentes y las subordinadas fue exclusivamente verbal, sin la entrega de documentos explicativos y un gran porcentaje también nos comenta que no les permitieron sacar el contrato fuera de la oficina bancaria, a pesar de solicitarlo. Esto, en cierto modo, es lo que ha provoca en los últimos cuatro años que las personas hayan contratado productos financieros que les han perjudicado seriamente, sobre todo, por no haber recibido toda la información necesaria.

 

Pero, desgraciadamente, esto no sólo ha pasado con las preferentes y las subordinadas, también sigue pasando ahora con otros contratos como los de los productos de ahorro, las hipotecas, las cuentas bancarias o las tarjetas de crédito. Es como si los bancos no quisieran más que nada menos depositáramos en ellos  nuestro dinero, nuestro futuro, en sus manos.

 

Los contratos de las preferentes y subordinadas son un claro ejemplo de esto. Muchas personas confiaron en los bancos el fruto del esfuerzo de toda su vida, el bienestar de su vejez o el futuro de nuestros hijos. Y las consecuencias del fraude en el asesoramiento bancario fueron gravísimas y afectaron de por vida al bienestar de su familia. Como dice el refranero popular, “Con las cosas de comer no se juega”. Por eso, hay que reclamarlas por la vía judicial, para que se den cuenta los bancos de que han actuado mal y de que ellos son los únicos culpables de que cada vez sus clientes confíen menos en los contratos bancarios que ofrecen a la personas.

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