Las subordinadas también sirvieron para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores Reviewed by Momizat on . La comercialización masiva de deuda subordinada, más conocida como subordinadas, también sirvió para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores, La comercialización masiva de deuda subordinada, más conocida como subordinadas, también sirvió para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores, Rating: 0
Inicio » Blog Arriaga Asociados » Las subordinadas también sirvieron para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores

Las subordinadas también sirvieron para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores

triangulo

La comercialización masiva de deuda subordinada, más conocida como subordinadas, también sirvió para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores, como sucedió con las preferentes. Las subordinadas son también un producto calificado como complejo por parte de las entidades financieras, ha afectado a un considerable número de ahorradores minoristas, y que ha desatado una avalancha de reclamaciones en nuestros Juzgados.

Las subordinadas tambien son un producto riesgo no apto para minoristasFUENTE Capitalmadrid

Las subordinadas también sirvieron para que los bancos captaran dinero a costa de los ahorradores

 

La reacción del sistema jurídico para intentar salvaguardar los intereses de los afectados por las subordinadas ha sido y es muy positiva, con demandas a favor de los clientes que las contrataron, también engañados por las entidades bancarias. Tanto la doctrina como la jurisprudencia han catalogado las obligaciones subordinadas, al igual que las participaciones preferentes, como productos híbridos entre los instrumentos de deuda y las acciones. Esto implica que, desde la perspectiva legal, son un valor negociable y desde el punto de vista de su rentabilidad son productos de renta fija, normalmente con carácter perpetuo.

Las subordinadas se consideran productos híbridos porque son computadas como capital o recursos propios de la entidad emisora, pero se reconocen al mismo tiempo como deuda, porque quien las personas que las adquirieron son relegadas en una preferencia de cobro posterior al de los acreedores de la entidad.

La Comisión de Seguimiento de Instrumentos Híbridos de Capital y de Deuda Subordinada señaló que las obligaciones subordinadas han sido desde finales de la década de los años 90 los instrumentos preferidos por las Cajas de Ahorros para la obtención de recursos propios, debido a su configuración jurídica, y que se colocaron preferentemente entre consumidores minoristas.

En este mismo sentido, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el Informe Anual sobre los mercados de valores y su actuación del año 2008, destacó el incremento significativo de emisiones de obligaciones subordinadas con el fin de captar recursos, que computaban a efectos del cálculo de recursos propios de las entidades crediticias. La CNMV dijo también que una parte importante de las emisiones estuvieron dirigidas exclusivamente a inversores minoristas, lo que generó conflictos de intereses ya que las mismas entidades desempeñaban el papel de emisor y colocador a través de sus redes comerciales.

Las obligaciones subordinadas dependen de los beneficios de la entidad emisora para que sean rentables. Sin embargo, el inversor antes de la crisis financiera no tenía la percepción de su riesgo porque normalmente las entidades financieras amortizaban anticipadamente el producto, situación que cambio tras la crisis y fue entonces cuando se modificó sustancialmente el tratamiento inicial de estos instrumentos híbridos.

Se trata, por tanto, de productos complejos y de elevado riesgo, con carácter perpetuo o con vencimiento a muy largo plazo y es sólo la entidad de crédito quien tiene la facultad de amortizarlas anticipadamente. Son, en resumen, productos con poca liquidez al cotizar en el mercado secundario y, en definitiva, títulos que representan una deuda, ya que su emisión depende de  fines estrictamente de financiación. Los clientes minoristas a los que en su mayoría les fueron comercializados asumían, sin ser alertados de ello, numerosos riesgos.

Todos estos riesgos, minimizados o incluso ocultados por los bancos, se han demostrado en la práctica, pues los inversores (generalmente clientes minoristas con perfiles conservadores, quienes estaban bajo la errónea creencia de haber contratado productos seguros y garantizados), no sólo dejaron de percibir los intereses que las entidades se habían comprometido a abonar con la suscripción del producto, sino que además tras la intervención a los bancos, sufrieron considerables quitas a su capital o les fueron canjeadas de forma obligatoria por otros productos financieros como acciones o bonos, algunos de ellos productos con baja rentabilidad y sin liquidez.

Reclame con Arriaga Asociados sus subordinadas FUETE Fotolia

Reclame con Arriaga Asociados sus subordinadas FUETE Fotolia

Desde Arriaga Asociados, por tanto, le animamos a que también las demande en los juzgados. Nuestro despacho ya ha obtenido numerosas sentencias de subordinadas a favor de clientes de todos los bancos (especialmente de Bankia), que las suscribieron sin conocimiento de su riesgo. Al tratarse de un producto no apto para clientes conservadores, los jueces están declarando nulos los contratos y condenando a los bancos a  devolver el dinero a los clientes. Si éste es su caso, confíe en nuestros abogados y recupere su inversión. Llámenos al teléfono gratuito 900 101 775 y le informaremos.

Acerca del Autor

triangulo
triangulo

Deje su comentario

triangulo

Subir