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¿Cómo fue la primera Ops de cuotas participativas de la historia?

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  • La CAM acudió a las cuotas participativas para hacer crecer su capital y reforzar sus balances, pero lo hizo a costa de miles de inversores minoristas que no cumplían el perfil que requería el producto.

  • La vía judicial es el camino para recuperar su dinero en cuotas participativas de la CAM,  y en Arriaga Asociados podemos ayudarle a conseguirlo.

 

Corría el verano de 2008 cuando se realizaba la primera Ops de cuotas participativas en España. Fueron admitidos a cotización 50 millones de este producto, de 2 euros de valor nominal unitario y detrás estaba la CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo) con una prima de emisión de 3,84 euros por acción. Este instrumento financiero iba a permitir a los inversores participar de los excedentes de las Cajas de Ahorro y a éstas financiarse con recursos propios. Pero lo que muchos auguraban como un gran hito en la modernización del sistema financiero español, ha acabado en convertirse en otra de las grandes estafas de la banca en nuestro país. Miles de afectados, seis años después, ven atrapado su dinero en este producto que se les vendió de forma irregular. Pero, ¿en medio de qué ambiente se comercializó la primera Ops de cuotas participativas de la historia?

El “quid” de la cuestión es que las cajas de ahorro, a diferencia de los bancos, no pueden emitir acciones por su carácter benéfico-social y acudieron a este instrumento para lograr incrementar su capital y reforzar sus balances. Y lo consiguieron, pero a costa de abusar de sus clientes y con unas consecuencias desastrosas para éstos, que vieron el ocaso de la entidad y cómo se esfumaba su dinero.

Estos valores negociables, similares a los de renta variable pero sin derechos políticos, contemplan la posibilidad de obtener una retribución que debe acordar la caja de ahorros que por aquel entonces fijó repartir en torno al 7,5% del beneficio, siendo su precio de salida en bolsa 5,84 euros, lo que suponía valorar la entidad en 3.893 millones de euros.

Por aquel entonces, y ante la fuerte expansión de la caja y sus ajustados ratios, la CAM decidió conseguir capital con esta emisión, pretendiendo reforzar su estructura y sus recursos propios para que el negocio básico de la entidad superara el 6%, la ratio que recomendaba el Banco de España.

Parece que la CAM tenía muy bien estudiada la estrategia de aprovecharse de sus clientes a juzgar por el porcentaje de salida a bolsa reservado al tramo minorista; se trataba del 65%, un porcentaje curiosamente muy por encima del resto de estrenos de los últimos años, donde no solía superarse el 50%. Además, como mínimo se exigían 3.000 euros, cuando la media de otras colocaciones rondaba la mitad de esa cifra. El trabajo en la red de oficinas y una cuidada estrategia comercial hicieron el resto para colocar este producto entre los inversores.

En el momento de emitir cuotas participativas, la CAM ocupaba el octavo puesto entre las entidades españolas y ya entonces los analistas aseguraban que no tenía sentido sacar las cuotas al mercado por el mal momento del mercado español que estaba sufriendo caídas superiores al 20%. Pero la emisión salió adelante y poco tiempo después se cumplieron los peores presagios con la caída en picado de la entidad, su posterior intervención y venta al Banco Sabadell, quedando desamparados los clientes que compraron cuotas participativas.
Es evidente que la primera OPS de cuotas participativasde la historia no fue más que una salida a la desesperada de la entidad, que se llevó por delante a 50.000 afectados. La CAM vendió las cuotas participativas como productos de capital garantizado y sin informar adecuadamente a los clientes antes de que firmaran, y lo hizo incumpliendo la obligación de la CNMV (quien por cierto avisó de la complejidad de este producto) de advertir sobre los riesgos que podría conllevar su adquisición.

Si es usted afectado por las cuotas participativas de la CAM, sepa que en Arriaga Asociados podemos ayudarle a recuperar todo su dinero por la administración fraudulenta que llevó a cabo la entidad. Acudir a la jurisdicción civil y solicitar la nulidad del contrato así como la devolución de las cantidades invertidas es el camino para hacer justicia en el caso de las cuotas participativas de la CAM. Contacte con nosotros y expónganos su caso; podemos ayudarle. Llámenos al 900 101 775 o escríbanos a contacto@arriagaasociados.com

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La estafa de las cuotas participativas de la CAM se llevó por delante el dinero de 50.000 afectados.

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La CAM comercializó irregularmente sus cuotas participativas.

Fuente; wikimedia.org

 

 

 

 

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