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La figura de la sucesión y la desheredación en nuestro sistema jurídico

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Los artículos 657 y siguientes de nuestro Código Civil estipulan y regulan estos derechos

 

En nuestro sistema jurídico, cuando hablamos de herencias, los derechos a la sucesión de una persona se trasmiten desde el momento de su muerte, viniendo regulada la sucesión “mortis causa” en nuestro Código Civil en los artículos 657 y siguientes. De este modo, la figura de la sucesión en una persona comprende todos sus bienes, derechos y obligaciones que no se extingan por su muerte, y se determina por la voluntad del fallecido recogida en su testamento, o a falta de su otorgamiento por las disposiciones que establece la ley. Cabe también la posibilidad de abrirse la sucesión en parte por testamento y en parte por disposición de la ley.

 

Tanto para otorgar testamento como para suceder a otra persona es necesario no estar incurso en causa de incapacidad. La incapacidad para testar se regula en los artículos 662 y siguientes del Código Civil español, concretamente a los menores de 14 años y a los que habitual o accidentalmente no se encuentren en su cabal juicio, y se tiene en cuenta para este último supuesto el estado en el que se halle el testador al tiempo concreto en que se otorgue el testamento, siendo válido el que se otorgue antes de la enajenación mental o en un intervalo lúcido, según lo establecido en la Ley.

 En las herencias tambien hay que prestar atencion a la figura de la sucesion y la desheredacion FUENTE flickr.com

En las herencias también hay que prestar atención a la figura de la sucesión y la desheredación

FUENTE: flickr.com

 

En cuanto a la incapacidad para suceder, se declaran incapaces, según los artículos 744 y 745, los incapacitados por la ley, las criaturas abortivas y las asociaciones y corporaciones no permitidas por la ley, regulando los artículos 746 y siguientes del Código Civil, las especialidades para suceder de las iglesias, Diputaciones, Ayuntamientos, establecimientos públicos, pobres….. señalándose en el artículo 756 del mismo cuerpo legal los incapaces de suceder por causa de indignidad.

 

En nuestro sistema jurídico, además, existen dos instituciones jurídicas que conectan entre sí y que son la figura de la legítima y la figura de la desheredación, de manera que al estar instituido en nuestro sistema la legítima, la desheredación corrige las injusticias que se puedan producir por la aplicación de las legítimas, de manera que un heredero forzoso que se ha portado de forma “despreciable” con el testador pueda ser desheredado por éste.

 

Nos encontramos con la particularidad de que en nuestro sistema jurídico conviven en materia sucesoria tanto el Derecho Común, regulado por el Código Civil,  como los Derechos Forales, variando no sólo el primero de los segundos (en los Derechos Forales hay una mayor facultad de disposición del testador e incluso en algunos de ellos cabe la posibilidad de la desheredación sin alegar justa causa), sino también entre los Derechos Forales entre ellos..

 

Así, en el  derecho común, al existir la figura de la legítima, el testador no es libre para disponer de su patrimonio de la forma que desee una vez fallecido, puesto que está obligado a respetar las legítimas de sus herederos forzosos y únicamente si carece de ellos, podrá disponer libremente del destino de sus bienes una vez fallecido.

La herencia del causante comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona que no se extingan por su muerte (artículo 659 Código Civil) y se define la legítima (artículo 806 Código Civil) como  la porción de bienes de que el testador no puede disponer, por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos.

 En una herencia siempre existen herederos forzosos a los que no se puede desheredar FUENTE pixabay.com

En una herencia siempre existen herederos forzosos a los que no se puede desheredar

FUENTE: pixabay.com

 

De este modo son herederos forzosos, y por éste orden, los siguientes:

 

1º .- Los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes.

 

2º .- A falta de los anteriores, los padres y ascendientes respecto de su hijos y descendientes.

 

3º.- El viudo o viuda en la forma que establece el Código Civil.

 

En consecuencia, el testador no podrá privar a sus herederos forzosos de su legítima salvo en los casos expresamente determinados por la ley, no pudiendo tampoco imponer sobre la misma gravamen alguno, ya que ésta es intangible cuantitativa y cualitativamente, lo que supone que la protección de la legítima es tal que:

 

- Incluso en el supuesto de que un heredero forzoso no sea incluido en el testamento (figura que se denomina preterición), con o sin intención del testador, esta circunstancia no perjudica su legítima (excepto en los supuestos de prohibición determinados por la ley).

 

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